domingo 13 de diciembre de 2009

Piedra en el zapato

Quizá ese titular sea una buena definición respecto a lo que el club Tiro Federal representa para Instituto. Es que siempre parece estar dispuesto a, con poco, complicar la existencia, pararse como gran obstáculo y terminar con las alegrías albirrojas en un abrir y cerrar de ojos. Y eso es lo que hizo en la última fecha del campeonato apertura 2009.
La Gloria venía de cinco triunfos consecutivos, escolta de San Martín de San Juan y con la posibilidad de cerrar el año en esa circustancia, mientras que Tiro hacía siete fechas que no ganaba. Sin embargo, una vez más, el fútbol careció de lógica e Instituto perdió el encuentro a partir de dos goles convertidos en los primeros 11 minutos de iniciado el encuentro. Así, en esos primeros minutos se definió el partido producto de algunos desordenes y problemas en la última línea albirroja que pareció haber extrañado demasiado a su zaguero titular Ivan Furios.
A partir de ello, llama la atención entonces la imposibilidad del equipo de Bonetto para generar ideas que intenten cambiar el ritmo del encuentro durante el correr de los 80 minutos que transcurrieron después de los goles locales como así también las dudas que se generan ante la ausencia de ciertos jugadores en el esquema titular. De todas maneras, pese a la derrota y la imposibilidad de terminar de una mejor manera el campeonato, nada cancela ni cambia la gran campaña realizada en la que, a fuerza de orden táctico y mucho temperamento, Instituto cosechó 33 puntos, perdió sólo 4 encuentros en todo el apertura, fue el arco menos vencido del torneo y terminó el año entre los cuatro mejores equipos. Lo próximo seguramente será corregir errores, traer refuerzos que potencien al plantel y ofrezcan soluciones al cuerpo técnico, pero, por lo pronto, no desesperar por una derrota, fortalecer esperanzas y aplaudir la campaña realizada quizás sea el papel que a nosotros, hinchas y socios, nos toque desempeñar pensando en lo venidero: clausura 2010.

martes 8 de diciembre de 2009

Uno x uno

(Foto Web Oficial Instituto)
Jorge Carranza: 7. Nada que hacer en el empate visitante, lució seguro y cortando cada centro que llegó al área chica que defendía.
Mariano Vergara: 5. Perdió la marca por su banda en el algunas oportunidades del partido y quizás en esa falla se explica la modificación por Godoy que decidió Bonetto. Sin embargo, por actitud y sacrificio se retiró muy aplaudido por los hinchas "Gloriosos".
Facundo Erpen: 6. A pesar del error en el primer gol, el resto del partido cumplió con el nivel de siempre.
Iván Furios: 7 Una de las figuras en el fondo, sacó por arriba y por abajo todo lo que estuvo a su alcance.
Lucas Rosales: 6 Estuvo seguro por su banda y se proyectó de manera constante, buen partido.
Alejando Gagliardi: 5. Empezó con buen nivel y contando con una clara chance apenas iniciado el encuentro, pero luego bajó su rendimiento y no tuvo demasiada participación por su banda.
Martín Zapata: 5. No fue de sus mejores partidos. Levantó sobre el final, pero estuvo algo errático e impreciso a la hora de generar juego.
Facundo Agustinoy: 7. Cumplió con la labor de siempre, cubriendo los espacios en mitad de cancha, sin complicarse y entregando la pelota al pie.
Ezequiel Lázaro: 5. No estuvo bien en el primer tiempo, mejoró en el segundo con el ingreso de Godoy y un socio con quien generar juego, pero lo sacaron en su mejor momento.
Silvio Romero: 8. La figura del encuentro. Gol de penal, velocidad y potencia para exigir siempre a los defensores visitantes. Corrió hasta el último minuto del partido y casi marca el segundo personal tras un gran jugada individual que se estrelló en el palo.
Leandro Zárate: 7. Gran entrega durante todo el tiempo que estuvo en la cancha, exigió siempre y marcó de penal. Buen partido.
Lucas Godoy: 7. Ingresó y entregó muestras acerca de su habilidad técnica. No le pudieron sacar la pelota cuando la agarraba, quizás le faltó pasarsela antes a algún compañero, pero cumplió consumiendo los minutos reteniéndola en sus pies.
Alejandro Rébola: - Ingresó por Lázaro, sumó en la defensa pero no tuvo demasiada particiación.
Sergio Zanabria: - Pocos minutos de juego.
Marcelo Bonetto: En silencio y con trabajo continúa dando muestras acerca de que podía dirigir en la B Nacional. Tras cinco triunfos consecutivos y un equipo sólido que se sitúa en la segunda posición de la tabla, parece haberse convencido con el esquema 4-4-2 y con una base de jugadores que se repiten fecha tras fecha. Durante los encuentros sorprende casi siempre con los cambios, pero terminan dandole la razón.

Pura alegría

Instituto terminó el partido como lo empezó: a pura fiesta. Fuegos artificiales, gente copando el monumental, papelitos y humo rojo y blanco dieron cuenta que en Alta Córdoba la ilusión es gigante, aunque falte una ronda entera para terminar el campeonato.
Pero es gigante porque la campaña futbolística presenta su mejor momento con cinco victorias al hilo, el equipo demuestra actitud y sacrificio peleando cada pelota como la última del encuentro, suma una excelente cantidad de puntos, posee la valla menos vencida del torneo y anoche, si quedaban dudas acerca de su condición de candidato, terminó de despejarlas imponiéndose con personalidad ante un rival que pelea por los mismos puestos de vanguardia.
Y se impuso realizando un gran partido durante los 90 minutos de juego, pero no sin sufrimiento de por medio, aunque también pudo golear. Y quizás ese fue su único error: terminar pidiendo la hora por no definir con justeza las alternativas de gol con las que contó. Es que, luego de ser claro dominador en el primer tiempo, en el segundo apostó al contragolpe y velocidad de Romero para ganar casi siempre a los defensores Tatengues y crear numerosas chances que, por exceso de individualismo en algunas oportunidades o malas decisiones en otras, desperdició una y otra vez y el marcador del encuentro se mantuvo abierto hasta el final, desesperando y causando nerviosismo a los hinchas que sufrían ante cada ataque de la visita, pero desatando toda su alegría contenida al final, festejando y agradeciendo con aplausos a un equipo que, en el orden, la solidez y el espíritu, aparecen sus mayores virtudes y argumentos para explicar el buen andar en el campeonato.
Buen andar que se transformó en excelente con el 2 a 1 ante Unión, con goles de penal, pero justificando en el juego la cosecha de puntos y la nueva victoria que lo situó allá arriba, en el segundo lugar de la tabla, en posición de ascenso directo y en miras a un año nuevo que se aproxima con un deseo albirrojo y glorioso en el medio: que en Alta Córdoba la fiesta continúe, como anoche, con pura alegría.

sábado 28 de noviembre de 2009

De local y visitante

En cuestión de puntos y resultados, La Gloria venía haciendo casi todo bien de local y sumando de visitante, cumpliendo la medida inglesa a la perfección en los primeros encuentros del campeonato y obteniendo algún que otro tropezón más tarde, pero por fin pudiendo sumar tres puntos en dicha condición en aquella fecha de hace unas semanas atrás con el albo de Floresta. Y quizás allí dio cuenta que ganar fuera de casa era un pasaje complicado, pero no imposible, además de sumamente necesario para no perder trayecto en la pelea de arriba.
Con tales conocimientos, entonces, Instituto viajó a Florencia Varela y allí, con goleada 3 a 1, demostró caracter. Y demostró caracter porque mientras en anteriores encuentros fallaba en la definición, en éste logró convertir tres tantos mediante sus dos delanteros, respiró tranquilidad y, con los dos goles de diferencia, terminó el partido gambeteando el sufrimiento. Y demostró caracter porque, además, tras el empate de los locales, cuando parecía que llegaba la noche a plena luz del día, La Gloria no se achicó nunca y volvió a imponerse en el marcador, dejando a su complicado rival de turno en silencio y con pocos ánimos y argumentos para volver a cambiar el ritmo del encuentro.
Así, Instituto ganó su segundo partido seguido en condición de visitante, su cuarto contando los triunfos de local, suma cinco sin perder, le convierten poco, se arrima a la tabla de arriba y, reluciendo cada vez más su chapa de equipo aguerrido, con aspiraciones importantes y con condiciones de candidato, desata la alegría en quienes lo seguimos día a día, despiertan la ilusión hasta de los más pesimistas y, mientras al campeonato le falta una ronda entera de disputa, La Gloria pisa fuerte, de local y visitante.

miércoles 25 de noviembre de 2009

El mejor clásico

Por quinto año consecutivo, Instituto llevó a cabo, durante el mediodía de hoy, la ya tradicional jornada "Todos somos iguales", para chicos con capacidades diferentes.
Tal evento reunió cerca de 500 jóvenes como así también la atención y presencia de los actuales jugadores albirrojos, dirigentes y ex gloriosos como Jimenez, Boyero y Dertycia.
Cada uno de los chicos se mostró a gusto y satisfecho con la atención brindada, el homenaje hacia ellos y el poder ver de cerca a los futbolistas gloriosos. Además, fieles a su costumbre, no escatimaron en sonrisas y demostración de alegría, disfrutando cada momento de una tarde diferente con música, amistades y Gloria.
Así entonces, con solidaridad y trabajo, Instituto explicitó, una vez más, su interés común, su prestación a la sociedad, a las personas sin distinción de colores deportivos y, junto a chicos de todas las edades, jugó su mejor clásico en Alta Córdoba: la atención a las necesidades diferentes.

martes 24 de noviembre de 2009

Enorme, Fantástico

Era raro eso de terminar de ver un partido y poner más alto el volumen de la radio. O, mientras se observa el encuentro por tv, mezclar de manera continua las imágenes visuales con la escucha radiofónica. A pesar de muchas veces no coincidir. Enojarse. Pedirle que se calle. Que vaya a comentar a otros equipos. Que peca de soberbio o triunfalista. Hasta que empezaba otro partido y el reencuentro era impostergable, porque decir fútbol era también escuchar y opinar con y de Brizuela, incansable comentarista.
Entonces, entre halagos y enfados, Don Victor ingresaba a los hogares con su "Hola amigos" como bienvenida e iniciaba sus monólogos con la experiencia como estandarte fundamental para su opinión final. Y así, su voz se hizo costumbre, sus comentarios tradición, sus dichos frases célebres, su presencia gratitud y su palabra enseñanza.
Hasta que un día apagó el corazón, cerró el micrófono, calló la voz, silenció el fútbol y se fue tras dejar un camino trazado, representar a Córdoba en el país, ser palabra autorizada durante años y destinar su vida a la pelota, a la tribuna, al campo de juego, a su audiencia y a la "simpleza del fútbol". El incansable comentarista finalmente se cansó de tantas gauchadas y abandonó el mundo el lunes, seguramente luego de aprovechar sus últimos instantes con ese amor platónico que era la redonda. Y "La Gloria" le regaló un triunfo y quizás se fue con esa última sonrisa deportiva, pero, mientras tanto, ciertas sonrisas o lagrimas por ese deporte, volverán a casa con el vacío de saber que existieron, pero no se materializarán en palabras y la radio, no será la misma.
"El tiro libre" se quedó sin lanzador, no se ve venir gol, permanecerá en el recuerdo de cordobeses y futboleros. Enorme, fantástico Victor Brizuela.

domingo 22 de noviembre de 2009

Uno x uno

Jorge Carranza: 7.5 Otorgando seguridad desde su arco y sacando algunas pelotas claves, fue un gran responsable para que Instituto complete el encuentro sin recibir goles. Un aspecto no del todo positivo, en tanto, fue la imprecisión en los saques.
Mariano Vergara: 6. Con sacrificio y esfuerzo cumplió una gran labor defendiendo y atacando por su banda. Además, generó muchas faltas a favor de Instituto.
Facundo Erpen: 6. Algo dubitativo en el primer tiempo, mejoró en los segundos cuarenta y cinco minutos en los que demostró la seguridad y firmeza de siempre.
Iván Furios: 6. Sin guardarse nada como acostumbra, sacó todas las pelotas que se arrimaron al área. Tras tumulto entre jugadores se fue expulsado sin argumentos claros. Además, antes de ello, había recibido la quinta amarilla por una dura falta en la mitad del campo de juego.
Lucas Rosales: 6. Cumplió con su labor por la banda izquierda.
Martín Zapata: 5. Con la actitud de siempre, le faltó mayor participación y precisión a la hora de crear juego y distribuir la pelota.
Facundo Agustinoy: 6.5. Ubicado como el único mediocampista central, cumplió con creces su labor. Estuvo bien en la marca, no dejó espacios libres y siempre entregó con criterio y precisión la pelota. Buen partido del cinco de La Gloria.
Ezequiel Lázaro: 6. Demostrando buena actuación en el primer tiempo en el que supo juntarse con Godoy, generar espacios, probar desde afuera del área y marcar un gol desde los doce pasos, bajó su rendimiento en el segundo en el que careció de socios.
Lucas Godoy: 6. Era el jugador más importante a la hora de tener la pelota e inventar juego, pero debió irse temprano del campo de juego por la expulsión de Furios.
SIlvio Romero: 6.5. Sin llegarle demasiado la pelota debió rebuscárselas para encontrarla y generar espacios y contragolpes. Además, corrió hasta el último minuto del encuentro, buen partido.
Ramón Ábila: 4.5. Jugó sólo cuarenta y cinco minutos en los que la pelota no le llegó demasiado, estuvo algo impreciso en los pases y perdió con los defensores jujeños.
Leandro Zárate: 4. Ingresó apenas iniciado el segundo tiempo. No le llegó demasiado la pelota y se mostró desconectado del partido.
Alejandro Rébola: 6. Ingresó para suplir la ausencia de Furios y evitar que la visita llegue al gol, cumplió.
Federico Silvestre: -. Pocos minutos en cancha.
Marcelo Bonetto: Sorprendió con el cambio de sistema y la inclusión de Godoy desde el arranque en busca de mayor juego asociado. En el segundo tiempo, en tanto, puso a Zárate por Ábila en busca, tal vez, de efectividad en el área, pero su cambio no resultó. Con la expulsión de Furios, sacó a Godoy e Instituto se quedó sin posesión de pelota, dispuesto a jugar de contragolpe aprovechando la velocidad de Romero. Allí, el equipo demostró su carencia de efectividad desaprovechando una y otra vez situaciones de gol que lo tenían casi siempre con mayoría numérica. A pocos minutos del final, además, cuando se esperaba el ingreso de Zanabria para cerrar la mitad de cancha y el partido, sorprendió nuevamente, con la entrada de Silvestre por Lázaro.

sábado 21 de noviembre de 2009

Para dar pelea

Y sin hacer aparecer en el campo de juego esos grandes argumentos futbolísticos con los cuales hacer lucir a una victoria, Instituto supo imponerse a un complicado rival que, en Alta Córdoba, dejó clara su condición de buen equipo. Es que La Gloria ganó, sobre todo, porque encontró el gol, se apoyó en una sólida defensa, en una buena actuación de su arquero y porque supo cómo aguantarlo. Lo que no supo, en cambio, es tener la pelota cuando el resultado se mostraba favorable, aprovechar las importantes oportunidades que le ofreció el contragolpe y generar ideas de juego.
Y ésto último, encontró sus principales causas en que no fue la noche de Zapata, a Godoy lo sacaron temprano y Lázaro no encontró socios. Y sin creación de juego, entonces, pudo verse a un equipo largo que dependía de un Romero que bajaba a pedir la pelota e intentaba, de alguna manera, hacérsela llegar a Ábila en el primer tiempo y a Zárate en el segundo. Y tal labor, el delantero de la Gloria la cumplió, pero no fue suficiente para un equipo que debió sufrir para poder festejar, aún con mayoría numérica en el campo de juego.
Así entonces, quizás, lo más relevante de la noche fueron esos tres puntos conseguidos tras un parejo enfrentamiento. Y ésto, sin ánimos de desmerecerlos o quitarle premio a un equipo que logró alzarse con el triunfo ante un duro rival, si no destacándo que, más allá del festejado y deseado triunfo, a Instituto le faltó el necesario proceso no de justificación de un resultado en tanto éste se determina por la cantidad de goles a favor de uno u otro equipo, si no, aquel proceso futbolístico que fundamenta las victorias, presenta bases e ideas claras y otorga garantías para el futuro. Mientras tanto, para dar pelea, ganar es fundamental, pero a seguir mejorando albirrojo.

sábado 14 de noviembre de 2009

Uno x uno

Jorge Carranza: 6. No tuvo mucha labor, pero respondió cuando fue exigido, lució concentrado y seguro.
Mariano Vergara: 6. En líneas generales, la defensa supo controlar a su rival y se mostró segura y compacta. En particular, Vergara no tuvo problemas por su banda y cumplió con su labor. Quizás, le faltó mayor proyección.
Iván Furios: 6. Despejó de cabeza todo pelota que llegó a su alcance. Además, también se sumó al ataque y preocupó por arriba.
Facundo Erpen: 5.5 Sin demasiados problemas en la defensa, el central albirrojo no estuvo tan seguro como en otros encuentros y perdió en algunos mano a mano con los delanteros visitantes.
Lucas Rosales: 6. Cumplió con su tarea defensiva por la banda, se proyectó de manera constante pero estuvo impreciso en los centros y a la hora de distribuir la pelota.
Federico Silvestre: 4. No fue salida por su banda y estuvo impreciso con la pelota. Tal vez, peca aceptando jugar en una posición diferente a la habitual que es la de mediocampista central
Facundo Agustinoy: 6. Muy bien en la recuperación de pelotas, pero algo impreciso a la hora de entregarla.
Martín Zapata: 8. Junto con Godoy la figura del encuentro. Marcó un golazo, aportó la actitud y el sacrificio de siempre, pidió la pelota y, en el segundo tiempo, fue muy importante para la generación de juego.
Ezequiel Lázaro: 6 Errático y con poca participación en el primer tiempo, supo recuperarse en el segundo mediante asociaciones con Godoy y Zapata y la conversión de un golazo.
Silvio Romero: 5. No le llegó demasiado la pelota en el primer tiempo, pero sumó mayor participación en el segundo. Complicó con su gambeta, pero a veces se excedió con la individualidad.
Ramón Ábila: 5. Carece de gol y tal falencia no pasa desapercibida por el jugador que se muestra acelerado en el campo de juego. En este encuentro, sin embargo, estuvo algo más tranquilo que otras veces, se generó algunas situaciones para convertir, pero no pesó demasiado en el área.
Lucas Godoy: 8.5 Ingresó y cambió el ritmo del partido, marcó un gol y participó del tercero. La mejor actuación desde que llegó a Instituto, fue imparable con su gambeta.
Leandro Zárate: 5 Apenas ingresó contó con una clara chance de convertir, pero no resolvió de la mejor manera. Después de ello, no tuvo demasiada participación, aunque contó con pocos minutos.
Sergio Zanabria:-. Pocos minutos en cancha.
Marcelo Bonetto: No le salió bien su planteo inicial pero, ante la carencia de fútbol, leyó bien el partido. Supo cambiar a tiempo con el ingreso de Godoy que jugó como enlance cambiando la línea de cuatro volantes en el medio por un un 4-3-1-2 que le otorgó gran resultado y que seguramente entonces, propiciará nuevas dudas acerca del esquema más positivo para el equipo: ¿4-4-2 ó 4-3-1-2?

Con goles de selección

Después de un primer tiempo para el olvido y la preocupación, Bonetto metió mano en el segundo, Godoy cambió el ritmo, la gente contagió desde las tribunas del monumental y La Gloria se encontró con su mejor fútbol, con los goles y con una nueva victoria por 3 a 0 ante Sportivo Italiano que lo sigue acercando a la cima del campeonato.
Y el primer tiempo fue para el olvido porque Instituto tenía la pelota, pero carecía de ideas al momento de distribuirla y hacerla llegar a sus delanteros. Lázaro se mostraba errático, Zapata no encontraba socios, los delanteros perdían peso y el albirrojo sólo era preocupación en Alta Córdoba.
Sin embargo, el segundo tiempo fue otra historia. Es que el ingreso de Lucas Godoy a pura velocidad y gambeta fue el ingrediente necesario para cambiar el ritmo de un partido que, hasta ese momento, se mostraba complicado y parejo a pesar de las diferencias en puntos y posiciones en el campeonato entre uno y otro equipo. Pero Godoy fue el ingrediente necesario puesto que estuvo imparable para las defensores visitantes, llenó de ideas futbolísticas al equipo, se convirtió en ese socio que Zapata y Lázaro requerían para mejorar sus respectivas producciones futbolísticas y, a los ocho minutos del complemento, abrió el marcador del encuentro.
Y tras ese gol, Instituto pareció tranquilizarse, mejoró en el juego colectivo, jugó con pelota al piso, generó oportunidades y llegó a la goleada mediante las conversiones de Lázaro y Zapata que, tal vez acordándose del amistoso de Argentina, marcaron goles de selección, esos que dan ganas de observarlos de manera reiterada, y que aumentan la ilusión.