Quizá ese titular sea una buena definición respecto a lo que el club Tiro Federal representa para Instituto. Es que siempre parece estar dispuesto a, con poco, complicar la existencia, pararse como gran obstáculo y terminar con las alegrías albirrojas en un abrir y cerrar de ojos. Y eso es lo que hizo en la última fecha del campeonato apertura 2009.
La Gloria venía de cinco triunfos consecutivos, escolta de San Martín de San Juan y con la posibilidad de cerrar el año en esa circustancia, mientras que Tiro hacía siete fechas que no ganaba. Sin embargo, una vez más, el fútbol careció de lógica e Instituto perdió el encuentro a partir de dos goles convertidos en los primeros 11 minutos de iniciado el encuentro. Así, en esos primeros minutos se definió el partido producto de algunos desordenes y problemas en la última línea albirroja que pareció haber extrañado demasiado a su zaguero titular Ivan Furios.
A partir de ello, llama la atención entonces la imposibilidad del equipo de Bonetto para generar ideas que intenten cambiar el ritmo del encuentro durante el correr de los 80 minutos que transcurrieron después de los goles locales como así también las dudas que se generan ante la ausencia de ciertos jugadores en el esquema titular. De todas maneras, pese a la derrota y la imposibilidad de terminar de una mejor manera el campeonato, nada cancela ni cambia la gran campaña realizada en la que, a fuerza de orden táctico y mucho temperamento, Instituto cosechó 33 puntos, perdió sólo 4 encuentros en todo el apertura, fue el arco menos vencido del torneo y terminó el año entre los cuatro mejores equipos. Lo próximo seguramente será corregir errores, traer refuerzos que potencien al plantel y ofrezcan soluciones al cuerpo técnico, pero, por lo pronto, no desesperar por una derrota, fortalecer esperanzas y aplaudir la campaña realizada quizás sea el papel que a nosotros, hinchas y socios, nos toque desempeñar pensando en lo venidero: clausura 2010.
